¿Sabes volar?


Semáforo en la esquina, semáforo en las otras, estoy alineado dentro de un juego de monopolio.
Mis acciones y mis arcas dependen estrictamente de como se esta dando el juego.
 
Baba de un perro enfermo, baba de un niño hambriento, paralelos diferentes, la misma acción quieta y asesina,
una nota estridente, para darse cuenta del egoísmo, del caminar apurado, del viaje sin retorno.
A ella quién me dio la vida, a él que me la quito, sin duda le doy gracias.
La mezcla perfecta, muy joven probablemente para salir a cazar, pero el momento perfecto para conocer, llegan los pasajes.
Estación de trenes, muy pronto la partida, inquietud en septiembre, el vagón me espera. 
Las puertas abiertas, miro hacia atrás, todo es distinto.
La mejor cancha rayada, limitada también, es preciso darse cuenta antes, que dentro del núcleo cambia el escenario, cambia la escena, los actores y yo también cambio. 
Ha terminado una etapa y recibo con brazos abiertos esta nueva. 
La estación de trenes esta llena, que forma de autoabastecerse, yo me voy, ¿Quién ocupara mi plaza?. 
Por ahí veo alguién sentado que fuma y mira esperando que alguién lo reciba, será lo mismo y la misma fotografía mia en un futuro. 
La luz del sol, proyecta un sentimiento y nutre todo a su paso. 
Una vez más en la ventana observo una montaña, una plenitud enorme, un camino posiblemente conocido, sin duda que necesito conectarme. 

¡Escuchaste!, hay alguien que llama de lo lejos, hace unos días me acordaba de él, 
él si que estaba conectado. 
Bailarinas de jazz imagino, trepadores de árboles también, aguas dulces, culebras hambrientas por que no, 
perdón llaman por teléfono, les manda saludo "el loco" me dice que hace tiempo que no lo visitan.
¡Palabra hermano! no te estoy mintiendo,
hace un poco de frió, no te imaginas como es esto, no sabes como extraño. 

Oye, si quieres alas solo pídelas, aquí esta llena de ellas ¿Sabes cúal es el problema? 
muy pocas personas saben volar.
Palabra que lo vi, estaba sentado. 
Estación de trenes, tren en destino, un abrazo apretado, unas alas y la pregunta,
¿Sabes volar? 
Ese día recordé muchas cosas, lloré por que ya estaba volando y era capaz de observar todo de otro punto de vista. 
Quise volar y encontrarme un poco con el pasado, también me dio miedo, sobre todo cuando la vi a ella. 
La espera ineludible, un café negro para esta mesa,
se aproxima el tren, me trae un pedacito de torta y un poco de wisky de su graduación me dijo.
 Yo lo espero con sus alas, quiero ver su cara cuando las vea. 
Anoche estaba lloviendo, recuerdo que era la última noche por estas partes. 
Cerré el candando de recuerdos, pero guarde la llave que los conecta. 

Desperté apurado, estación de trenes y muchas caras conocidas, unos lloran, otros ríen. 
Ultimo llamado pasajeros destino aborden el tren, una carta en la mano, una lágrima que deja estela, 

¡Pasaje por favor! y un curso rápido de vuelo, 
El manual decía: Aprender a volar. 
Cuando bajé, estaban todos, 
algunos más viejos, todos felices, 
algunos pedían alas, otros las tenían puestas. 

Mira que es grande la vida, escuche por detrás y la voz decía: 
¡Cada uno encuentra sus alas y su volar! 
 Claro, depende estrictamente de cada persona. 

El loco cuando llamó por teléfono, me dio un consejo,
¿No lo escuche o me hice el tonto?. 

Si hubiera sido más abierto hace años estaría volando. Al parecer me hice el tonto, posiblemente no era el momento. 
Diversas teorías, libros cerrados, libros abiertos, muchos caminos y pasadizos. 
Unas alas bien puestas, nunca solo. 
Solo una pregunta 
¿sabes volar?