Mi segundo dialogo


Han pasado los 7 mares bajo mi puente y éste en continua construcción, deja transitar más de los cinco sentidos que se arrojan y recorren, que viajan y vuelven, que miran y se esconden.
He comprobado el milagro oculto de la templanza y el cuidado unipersonal del movimiento o del baile que es esta vida, dejando más de alguna persona fuera del carro que a veces manejo o a veces me lleva.
Han saltado de las nubes reacciones o han caído simplemente sorprendiendo, dejándome boquiabierta, pero han calado de la tierra otras que han simplemente degenerado, colapsando remaches y dejando claro lo fuerte, pero lo delicado que entrelaza las relaciones humanas.
He callado un poco mi instinto, el cual tiene arte en la letra.
Mi pensamiento volador glorioso, que migra y está en constante búsqueda, ha estado planeando más del tiempo necesario, abriendo los ojos subjetivos y también ventanas que antes cerradas aceptaban, pero ahora hacen caer aún más en el cuestionamiento.
Han salido al recuerdo retóricas frases y escenas, que congelan muy probablemente hasta el instinto más fuerte y caminante que poseo, pero estos mismos han sido capaces de confirmar más aún el semblante luminoso que contiene el propio arte.
He preferido el poco éxtasis de la vida manteniéndome en subterra, por lo mismo mi vuelta la hago con valor de guerrero y con la humildad necesaria que posee el fuego al conocer al agua.
Han prendido estrellas en el cielo y han cegado mis ojos, he descubierto pasajes misterios que no entiendo, que me asustan y confirman que el navegar muchas veces es solo, cuestionando si como navegante soy un mezquino, reafirmando que al llegar a muelle aparecen emigrantes, mientras otros bajan y me dicen nos vemos.
He perdido el gusto y lo entiendo, pero este ha permitido que florezcan maravillas en el huerto de mi patio, aunque mentiría que no existe maleza alguna en este mismo.



Bajo la sombra de una noche calma
se escondía y pedía ayuda,
bajo el sol que despierta y atraviesa
cultivaba pensamientos y plantaba ideas,
cementaba paredes alrededor,
pero dejaba sin techo un hogar.

Aún más viajero misterioso,
en busca y él lo sabe
por que así es la vida,
por que eso te toco,
por que tienes que vivir,
por que tienes que aceptar.

Simplemente hago tributo propio,
del propio zumo,
del lenguaje primario que tiene el don
de cambiar la noche,
de mover montañas.
Que aparezcan todos, que rimen y griten,
los espero ansiosos.
Las hojas siguen volando y buscan receptor,
mientras mi desdoblamientointelectual sigue vivo.