No te vayas


No te vayas y si te vas despídete de todos que no se te olvide ninguno,
te extrañaré tanto como te extrañaré y tú lo sabes,
no te vayas y si te vas no dejes cuentas pendientes, págalas todas,
te extrañaré tanto como lo hacen mis recuerdos al alejarte.

No te vayas y extrañaré de tus ojos, 
que si miran los míos estos recién son ojos,
también me acordaré de tus lágrimas secas mientras duermes,
no te vayas y por favor te lo pido que mientras te vas yo quedo perdido,
también te lo juro visitaré las fotos y las besaré pidiendo tus besos sobre marcos y recuerdos.

No te vayas te lo pido, 
mientras te vas empieza el repaso del presente hasta el inicio y los últimos días me ponen más triste,
te lo aseguro que las noches sin ti son sin luna, pero también son sin cielo.
no te vayas porque aún no te he dado el último, 
ni tampoco el primero de los besos que debí darte.
te lo aseguro que mientras tú sueñas conmigo yo ya la hago contigo y te busco y no te encuentro.

No te vayas y si es necesario me voy contigo y me meto en tu bolsillo,
por favor te lo pido ten piedad de este corazón y por ultimo llévatelo y déjame sin el mío,
no te vayas que agoniza y tirita al saber de tu partida, 
lo siento, me dice "sin aire yo no vivo".
Por favor mira hacia atrás ese día y no te olvides lo que dejas vivido.

No te vayas que el reloj camina las horas cabizbajo por mi gran pena,
mientras pasan los días en mi van penando las lagrimas y mis ojos se cierran,
no te vayas y si del llorar alguna lagrima te siega la vista,
será el recuerdo salado, 
de la mano con sonrisa, 
con un beso, una canción y una caricia.

No te vayas y no te vayas de mí corazón,
este es el testigo que guarda el juramento sellado con un beso y nutrido por la esperanza,
no te vayas y no olvides nunca quien dejas,
al final de cuentas no te vas ni te quedas, 
porque dejas tu dolor y te llevas el mío.
Este es mi corazón sentado en la vereda mirándote de frente, 
con las maletas hechas esperando que llegue el día.

No te vayas y marcaré pisando las sendas de la muerte al corazón si tú te vas,
no te vayas porque la lejanía hiere el alma y los caminos se inundan con mis lagrimas,
no te vayas te lo pido, 
por favor no te vayas, 
que me dejas sin corazón por tu ida,
no te vayas y si decides algún día regresar, 
devuelve el corazón que te has llevado con tu partida.

No te vayas y si te vas, 
si realmente decides partir, 
recuerda que yo también parto, pero tú te llevas mi corazón, 
y yo viviré la vida esperando que lo me regreses,
pero te lo digo, si te llevas mi corazón también me llevas contigo,
no te vayas te lo pido,
anudando nuestro amor y pidiéndote que regreses sin haber ya partido.
Tu partida te lo juro amor, 
no es una simple partida, 
es un comienzo nuevo, es una nueva vida.

No te vayas que de tu partida yo también me alejo,
los corazones quedan atados y mientras más te alejas más apretado se hace el nudo, nuestro amor,
y tirante también la espera, 
unida por dos cuerdas nacidas por nuestros sueños del corazón,
porque te puedes llevar mi corazón, 
pero este esta amarrado al tuyo y el tuyo me lo quedo yo.

El pasado del presente de un futuro mejor


El desengaño del engaño me ha engañado, 
contar la dolencia del dolor que me ha dolido y por su parte lo penoso de la pena que me apena.
 
Ponerme a entender yo quiero,
lo intendible haber si entiendo, 
y comprobar que entre mas confundida esta mi mente, mi confusión es que me mientes.
 
Con lo engañoso que puede ser el engaño del engañado,
y lo misterioso que es el misterio y yo no quiero mentir,
ya que lo deseoso del deseo mismo es el morir. 

Hay amoríos con reencuentros que son encuentros y no lo puedo encontrar, 
son corazonadas del corazón con alas y que el pensar que te hace pensar. 
 
Que el tiempo pasa y se adelanta o simplemente se quiere atrasar,
y de lo joven la juventud que se ha perdido y son los años que añoramos contar. 
 
Porque hay rarezas que son rarezas que son tan raras que extraño es, 
y si encontramos esa respuesta todo se pone un poco al revés. 
 
Que si vivir es estar viviendo y si es salado del más salino o si es del dulce del mas dulzón, 
quedas helado y congelado por el sin sabor.
 
La vida es la que pone el vamos y siéntanse cómodos, que del respiro y el suspiro hay algunos que nunca entenderán para que están. 
 
Que si hay un amor extrañado o dolencias en lo profundo del corazón, 
es mejor cerrar los ojos y escuchar un poco el interior. 
 
No hay nada y nada en la misma nada que simplifique nada mejor, 
que el vivir feliz de la vida y conformarse con lo que tocó.
 
De lo simple hasta lo infinitamente complicado elevado a su doble y partido por la mitad del mismo,
infinito en la vida por los sueños el resultado del ser feliz lo tienes tú. 
 
No hay minutos en la vida donde debas dejar de ser tú, y no olvides cruzar los dedos porque siempre vivirás el pasado del presente de un futuro mejor.

Las ventanas


Las ventanas son como cuadros y son como cuadros para el hogar,
están pegadas sobre murallas, algunas cuadradas, otras redondas, 
de mil formas son las ventanas. 
Algunas no llevan vidrios y otras se vetan al mirar vergonzosas,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Las ventanas dejan ver al ser querido que saluda de lo lejos,
también muestran la lluvia, el sol, la luna y las estrellas.
Las ventanas son cuadros en movimiento y son poco reconocidas las ventanas, pobres sucias y empañadas, 
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Hay ventanas mañaneras que saludan al amanecer y el sol les avisa cuando este despierta,
hay otras dormilonas que saludan por la tarde y el sol se les despide con el alba.
Hay ventanas solitarias y también ventanas mal cuidadas, pero no hay ventana que no quiera ver,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
 
Hay ventanas que son ciegas que nacieron para nunca despertar,
hay otras más afortunadas, que son testigos y pasajes para el pensar.
Las ventanas dan milagros y el pie perfecto para los sueños y la reflexión,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Las ventanas cuando están abiertas, invitan,
cuando estas están cerradas esperan la invitación.
Hay ventanas que bailan con el viento y se golpean llamando la atención,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Las ventanas también lloran y lloran porque las ventanas son los ojos,
hay ventanas familiares que se sientan a la mesa.
Hay otras que tienen el don de escuchar y prestar el hombro,
hay ventanas ancianas que llaman al recuerdo y suspiran el olvido, 
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Hay ventanas que miran a otras ventanas y se coquetean de lo lejos,
hay otras que miran por la espalda de los cerros y otras que se bañan con la brisa del mar.
Hay ventanas que son amigas, te abrazan, te despiertan y te levantan,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Las ventanas son el arte del más puro movimiento de los colores,
las ventanas piden respeto, las ventanas respiran y exhalan.
Las ventanas tienen vida y te miran de frente,
en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar.
Y si en las ventanas ocurre una obra de arte para el mirar,
¿Por qué se cierran las ventanas? 
Si es como taparle los ojos al hogar.
 
Entre el acá y el allá están las ventanas simplemente esperando,
a estas les sobra la paciencia.

Extraviado con queso parmesano


Fué ese día cuando se me extravió y no me olvido si hasta mi mente lo busca, lo busca por aquel rincón, por allá en lo alto; también lo busca por debajo y también lo busca por entremedio.
 
Ese día, la ventanita abierta y el cortinaje a media asta me hizo despertar en rayos, y en rayos y centellas fué cuando abrí los ojos y me di cuenta que éste se me había extraviado.
 
Desde ese día, mi extravío y mi cabeza loca juegan a tropezarse, se caen y se revuelcan, se paran y se vuelven a caer, se quedan por un buen ratito sobre el suelo los perezosos y yo cansado para esperarlos me voy en sueño.
 
Si en los sueños me dejo invadir, me acuerdo de mi extravío y corro por todos lados como si me persiguiesen buscándolo, y como un chiste de mal gusto me vuelvo a dormir.
 
Es la misma locura y mi extravío lo que me tienen enredado y buscando el inicio, así como lo hace un tallarín más en una olla con salsa de carne y tomates rojos maduros sin pelar.
 
Es en el mismísimo momento donde me acuerdo de echar la sal, quien habría imaginado que lo extraviado era la sal, pero con un conchito de aceite de pepa de uva y queso parmesano rallado que no puede faltar.
 
Y obviamente el plato tampoco puede faltar, y que se me había extraviado si ya no logro ni comprender, mas me quedo sin habla con los ojos englobados y me pongo nuevamente a recordar, ¿No será que lo extraviado es mi pensar?.
 
La cabeza loca y aún a los tallarines le falta un poco de sal, y también falta un poco de agua para coimear al alimento, y hay que estar atento con el ahogo, bueno, eso pasa por no saborear, ni menos darse el febril gustazo de degustar. 
 
Encontrando lo extraviado he hilando más que fino, le saco brillo hasta la tierra y me doy cuenta que mientras recupero también extravío.
 
Los tallarines servidos sin salsa también son gustosos y más buenos si son con queso, ojo que también los he comido sin queso y he quedado mostrando el ombligo.
 
Entre medias y postrado, recuperando o extraviando, con salsa o con queso, despertando o durmiendo, con sal o sin sal, sigo imperioso tratando de recordar lo que había extraviado.
 
Al final de cuentas la vida y los tallarines también se te enredan, falte lo que falte la necesidad no se olvida y así como se extravían cosas en la vida, también se olvida la sal. 
 
Muy importante antes de empezar el festín es el no auto extraviarse, que aunque la cabeza sea loca nunca
olvidar donde se deja, porque todo se extravía y no todo se recupera, mucho menos un plato de tallarines. 

Ella es linda


Dando pasos retardados y alineándolos en forma lúdica por la acera, me encontré con ella. 
Me encontré con ella y era linda, que tan linda que el sol se baja y la defiende, 
que la defiende y la adorna, que camina que como camina al ritmo del gusto, 
del gusto de ver sus curvas y sus piernas largas, lindas piernas, lindas ropas, lindo todo si ella pasa. 

Le dije hola y con sus lindos labios me dijo hola, 
beso mi rostro, mi rostro beso y se coloreo, 
fue de magia, de magia estomacal, nervioso estaba y me tomo la mano, apretó mi mano, 
cerró los ojos y me abrazo con ganas, 
me abrazo amarrando, amarrado sus brazos con mi espalda. 

Llegamos a casa, a casa llegamos y le solté la mano, 
bostezo cansada y se trago al mundo, 
tenía sueño, que sueño tenía, 
si desnuda en la cama al rozar las sabanas se quedo dormida, 
y dormida es linda, linda duerme si mientras duerme devuelve al mundo cuando respira. 

Desperté atrasado y ya no estaba,
ella no estaba y el café fue apurado de grano solitario amargo, recordaba la noche y con la noche recordaba su caminar, 
su caminar que la hace linda porque es amiga del sol, 
el sol la cuida y ella no tiene sus pelos pintados, 
porque el sol le pide sus pelos para abrir sus rayos. 

La esperaré nuevamente en el mismo sitio y con ansias, 
con las mismas ansias la esperaré, 
la esperaré a que pase, me bese, me salude y que nuevamente me bese, 
que me tome de la mano, que me abrasé y sentiré su olor, 
porque su olor a mujer me vuelve loco, 
me vuelve loco y hasta en la calle que es mi casa me vuelve loco.
Ella es linda porque es simplona y es bondadosa, 
y es bondadosa porque no quita su mirar cuando ella pasa, 
no le avergüenza estirar su lindo brazo y una monedita deslizar abriendo su mano con una tierna y linda sonrisa, 
que tan tierna y linda sonrisa que me llena el día, 
y el día me llena cuando me mira y por un minuto imagino ser ese orgulloso hombre, 
el hombre que la busca en el mismo sitio, 
en el mismo sitio, donde yo vivo. 

Porque parecen de postal, 
de postal sus besos, 
y se miran perdidos al acercarse con su mirar buscándose y diciéndose, 
él la espera siempre en el mismo sitio,
porque ella es linda y la acompaña el sol cuando ella pasa, 
y ella pasa y me deja una monedita y yo sonrió y aunque mis pocos dientes no son lindos y causan risa, 
ella también sonríe porque ella es linda. 

Imagino y tengo tiempo para hacerlo, 
la soledad y lo olvidado que puedo estar me dan la dicha, 
en ir a esperarla al mismo sitio y que me mire con sus lindos ojos,
y que el sol se baje y nos ilumine juntos,
que me desee con su sonrisa, 
que bese mi rostro y mis labios ganosos esperen su turno, 
que caminemos juntos tomados de la mano, 
mientras ella aprieta la mía y yo aprieto la suya, 
que el sol nos siga, 
y que al llegar a casa devolvamos al mundo, rendidos y desnudos al rozar las sabanas. 

Yo soy callejero marino del suelo encopado,
soñador de pisos empedrados, 
regalón de las abrigas de las sobras y astrónomo del silencio de la soledad friolenta,
y no por eso desconozco y me alejo del amor, 
contrario a los prejuicios del cemento, tengo un corazón,
y tengo un corazón que se vuelve loco y orgulloso de ganas cuando ella pasa, 
y cuando ella pasa el sol se baja porque ella es linda y adorna la calle que es mi casa, 
y aunque mis ojos se ciegan con lo días y a mi corazón se le acaban las ganas, 
ella sigue siendo linda.

A ella le gusta el bailoteo, las luces y no le importa el que dirán


A ella le gusta el bailoteo, las luces y no le importa el que dirán. Tararea una canción de vallenato y llama todos los días a sus hijos que nacieron del viento, de un amor adolescente adormecido por la madurez. 

A ella le gusta vestir de marca, oler del dulce perfume extranjero refinado y por las noches a eso de las seis también llora porque no entiende su sufrir. 

Ella tiene nombres para algunos y nombres para otros, a pocos se entrega, digamos a ninguno, sueña con una casa donde poder ser libre, sueña con un hombre que la quiera por lo que es, que la entienda que del querer y del necesitar prefiere segar los ojos por los que quiere. 

Sus ojos son dos grandes mares celestes, tiene una mirada de niña perdida que pide a gritos otra oportunidad, su cuerpo pintado de café tostado con miel mantiene elegantes curvaturas adolescentes pulidas por los 20 años que dice tener.

Pronto llegara el invierno y esta viajera de cuerpos, volverá a su hogar, traerá regalos y mil novedades en sus maletas, pero prefiere dejar bien lejos los recuerdos de cada noche solitaria, en donde el dinero era el hablar, en donde encamada con quien sabe quien mendigo sexual vendía su cuerpo, su vergüenza y su moral. 

Ya ha compadro sus pasajes de vuelta, sabe que sus hijos que son como sus ojos desean verla, ella también lo desea. Su madre también la extraña y a ella solo le quedan fuerzas para esperarla, cuidar de sus nietos y descansar en paz. 

Quedan solo 2 semanas y en cada puerta hay vida, en cada puerta hay hijos, recuerdos, sueños.
También en cada puerta hay una mujer sola, una mujer que necesita, una mujer infeliz, por lo mismo si en cada puerta hay una mujer, también hay un hombre que paga sus servicios, que paga por ser escuchado, que paga por el bailoteo, por el cuerpo y el tanteo, en cada puerta de este hogar hay una historia pagada con lujuria y sin penurias.

Quedan solo 2 semanas y sus ojos al mar son tan celestes aún, sueña mirando al sol poder sentir el calor de sus hijos, de su madre, su familia y su país. 
Ella viajo en busca de dinero, en busca de darles a los quiere un buen pasar, probablemente esta pagando errores del pasado o esta pagando errores el presente.
Sabe muy bien que la plata fácil trae tiempos difíciles y sabe que todo es transable menos su alma, su interior, porque ella es una actriz de la noche, es una reina de las luces bailarinas.
Que más le queda si vivir lo que le ha tocado y viajar pronto para llegar a casa, desde que llego lo sueña con ansias, pero sabe ante todo como absorbe el dinero y la necesidad.
Una vez se enamoro de un tipo perdido, viajero en busca del camino perfecto, el era rubio, blanco como los picos de los andes en el sur y pailón de ojos verdes azulados.
La primera vez que se vieron se gustaron de inmediato, esa noche el pago sus servicios y ella entrego hasta el corazón, quedaron de acuerdo un día martes de sol, tomarse de la mano y salir en busca juntos de un camino mejor.
Ella espero hasta que se oscureciera y el nunca apareció, dejando si por alguna vez la oportunidad al corazón de ser quien es, botada, ya que en este trabajo aunque el sentir esta flor de piel, es mejor olvidarlos y guardarlos.
El peinatazo de lado con gel azul, las camisas nuevas, los pantalones planchados, los zapatos con buen lustre y carteles diciendo su nombre la esperan.
Una madre acongojada del tiempo extraviado y unos hijos ganosos del pecho de madre también. 
Ella viste de falda, de sombrero y lentes grandes, lleva pelo de oro y tacones de punta afilando sus pasos, tirita cada vez más que estos la acercan, los lentes esconden algunas lágrimas con falta de aire, que son de alegría y son de esperanza.

Esa tarde llego a sus país dejando el invierno, dejando su pasado, poniéndole candado al que dirán, y con una sonrisa parecida a bandera orgullosa de si misma flameando de alegría volvió a su hogar. 
Sus hijos, su madre, su familia y su país la esperan con los brazos abiertos, ella solo tuvo fuerzas para entregarse y caerse en lágrimas.

Blanca luna


Cuentan y cuentan amoríos estelares,
que entre estrellas y planetas se ha formado un conventillo pasional. 
 
Conocido el amorío de un fogoso viejo sol,
con la noble alumbrada fiel catalogada luna,
se ha corrido el rumor que este pícaro ardiente sol,
ha querido enamorar nada menos que a la tierra. 
 
Sin vergüenza y dichoso de aventuras descaradas,
y dejando solitaria a la pobre apacible lunática,
y es que mas, 
no se pueden olvidar que la luna y su locura,
dice el sol, 
ya no la soporto más y comprendan por favor que la tierra es la que miente. 
 
Miren sólo al sol a los ojos y no podrán,
¿Alguna duda en quien confiar?
ese viejo loco sol, 
tiene sola a mi amiga blanca luna y además me ha querido conquistar. 
 
Me han llegado desde flores hasta estrellas y bombones,
yo una dama multicolor no soporto arrebatos del corazón y ni menos el engaño.
pobre luna amiga mía, 
que de tu blancura han querido sobrepasar.
 
Si tú quieres un consejo busca a otro que te pueda consolar,
si de mi locura dice el Sol nació su instinto pecador, 
mil tormentas que lo condenen, 
eso no tiene perdón.
Y de confiar en confiar ya no se en quien hacerlo,
mientras unos me aconsejan perdonar, 
vienen otros y me invitan con su cortejo,
entre machos y machotes sobran miles por acá,
habladores, charlatanes, con retórica y mil galanes.
Una dama como yo no se deja manipular, 
ni se vende por estrellas,
es, que es luz lo que más me sobra y el amor lo que me falta,
ese amor que se siente necesitar y el buscas en la vida.
 
Si es que falta o lo tienes,
el amor es solo luz,
y dar luz de mil maneras, 
sólo déjalo salir cuando este más quiera,
 
Recomiendo iluminar a los del frente,
a los de al lado y a los de detrás,
sólo escucha al corazón y mientras mira a lo lejos,
visualiza el amor,
e imagínate iluminado desde fondo del corazón. 
 
Son mis hijos los cometas los que ha más les debo luz,
como madre tendré que hacer de padre,
y a mi pareja que el destino lo ponga en su lugar.

Iluminar e iluminar por el espacio he de iluminar a los que yo quiero,
y si bueno me equivoco al iluminar, 
soy tan loca en mi blancura que no me cuesta nada olvidar.

Un te quiero


Caminando por la arena encontré un te quiero,
un te quiero tirado en la arena solitario esperando ser recogido.
Yo tan solo y perdido en esta vida me dije:
"Este te quiero es mio, he encontrado el amor"

Te quiero escrito en la arena mientras el mar sigue pidiendo,
pidiendo arena, pidiendo secar sus aguas como yo secar mi soledad.
Intrigado en mi querer buscando, 
mirando y me pregunto
¿Quién ha sido la mujer?
La mujer que me quiere y espera en las arenas por su querer. 
 
"Te quiero" grabaré en la arena,
testigos estará la mar y el cielo, 
inmenso azulinos míos volveré por ti,
volveré pintado con flores y con un suave beso como las olas y el mar será.
Oh mujer volveré por tí y como las arenas y el mar seremos.
En cada grano y en cada gota seremos solo un inmenso mar,
y este será el hogar,
en cada ola habrá una rosa, 
los besos en el fondo han de brillar alocados, inesperados e infinitos,
Oh mujer nuestros cuerpos se harán agua por nuestro querer. 
 
En el cielo entre nubes veo un te quiero,
un te quiero y que no se lo lleve el viento,
que espere para recogerlo y que sea mió antes del anochecer.

El viento sopla entre montañas y en el cielo azul lejano un te quiero arrojado entre rayos de sol,
me pregunto mas que curioso ¿Quién ha sido la mujer?
La mujer que movió las nubes esperando por su querer, 
una escalera para buscarte y tenerte a mi lado y decirte que te amo, 
con un beso te recibiré. 
 
Entre nubes nuestro amor será el viento,
y el sol como el recuerdo con los rayos brillará,
nuestros cuerpos harán la nieve por la lluvia de nuestro querer.

Un papel en el suelo dice te quiero,
un te quiero en un papel que no lo pisen y no arruguen,
un te quiero de papel se merece otro te quiero.

¿Quien a sido la mujer? Esperando por su querer,
que ha escrito entre líneas "solitaria del amor"
como un pájaro volando arrojando el corazón,
ha dejado un te quiero en el suelo con dolor.

Un te quiero en la vuelta de la hoja,
mujer esperando por ti, 
la echaré a volar con forma de paloma,
y viajando por la espera las alas serán los besos,
que agitando para volar te besaran al sentir el viento.

Entre hojas se escribirá esta historia,
que por palabras escritas al sentir,
nuestros cuerpos serán dos hojas pidiendo ser rayadas por el vivir.

Una copita demás


Una copita demás que quiero ahogar mis penas por tu partida,
tengo mi corazón roto y es que sufro al no tenerte. 
 
Una copita demás y que más me queda si tan solo el recuerdo,
tan solo el recuerdo de esos días, en donde vivíamos del amor.
Una copita demás y es que ya no soporto tu lejanía,
he quedado como un vagabundo a esperas de volver a verte. 
 
Tan solo tus labios cerezas recuerdo dulces carnosos,
tu pelo rizado y tus ojos mirada sutil, nunca habré de olvidarla.
Son esas noches con luna derramados entres sabanas buscándonos,
son esas mañanas donde el sol atestiguaba nuestras sombras. 
 
Quiero emborracharme por tu partida y no tengo consuelo,
soy hombre de ti mujer y mi corazón te pertenece.
Eres la luz y la ventana es la vida,
eres la rosa y el roció eres tú. 
 
Cuanto deseo otra copita demás si ya no aguanto así la vida,
cuando se quiere de veras no se puede olvidar.
A veces espero a que dobles por la esquina,
a veces también sonrió, cuanto gustabas del sonreír. 
 
Una copita demás y lloro por esos días en donde mi alegría eras tú,
dicen que el hombre no llora a menos que este conozca del amar.
Ahogo mis penas por ti  mujer y en cada lágrima se derrite mi vida,
moriré esperando poder verte, antes de decir el último adiós. 
 
En un bar muerto me cubro de alcohol y me emborracho,
cada copita es un instante para la espera y el final.
Cada sorbo son recuerdos pintados de tu perfume mi amada,
otra copita demás que ya no aguanto este desierto corazonado.
 
Si es como, que sin aire viviera y el respiro eres tú,
cada copita me hace más prisionero del amor y del recuerdo. 
Es que ya no queda ni una gota de la nada cuando tú no estas amor, 
me emborracho sin valentía y no puedo quitarme el vivir.
 
Amor, 
amada mía, 
espero por nuestro encuentro vaciando mis penas entre vasos,
ya en el día se me pasan las horas y se juntan entre meses y se forman entre años,
fué la vida y ya no queda nada de ella para mí, sin quererla espero mi partir,
y mi esperanza cerrar los ojos y el volver abrirlos solo para verte amor.

Café con leche


Era tarde a eso de las nueve, hacía frió y las ventanas estaban empañadas. 
Una hoguera calentaba con sonadores leños y brotaban lucecillas voladoras de poca vida.
Me puse de frente a calentar mis manos y llegó Tiburón, un perro que encontré más allá del río tiritando un día como este. 

Recuerdo que tiburón era flaco y caminaba a duras penas, por un minuto pensé que el pobre animal moriría en mis brazos.
También recuerdo que la primera vez que lo acaricié sus ojos me miraron extraños, 
que la primera vez que le di agua en un posillo de plástico este lo dio vuelta y tomo agua del suelo, 
y que el primer pedazo de pan que le di, no se lo comió.

Un café con leche y un buen libro pensé antes de dormir.
Golpearon la puerta y Tiburón como acostumbraba se puso a ladrar.

-Soy el lechero, Don Jaime.
 
-¿Como está Don Jaime? 
hace un frió y menos mal que no son dos.
-Si señor, bueno como dicen por ahí, cada vez está más helado,acá están sus dos litros de leche, como siempre.

-Que ésta vez sean tres litros, le dije.
Esa noche recuerdo que apagué la luz que iluminaba mi habitación y apenas me pude quedar dormido, me vinieron ideas que golpearon mis sueños.
Pensé en Tiburón y en que hubiera pasado en mi vida, si nunca lo hubiera conocido.

Esa noche los tres litros de leche fueron disfrutados como si fueran los últimos y Jaime el lechero compartió junto conmigo ricas tazas de café con leche caliente,
mientras Tiburón disfrutaba hasta la última gota de leche de su posillo. 
 
El día que conocí a Tiburón recuerdo que este movió su cola, pedía a gritos compañía.
Le puse Tiburón porque este atravesó el río como sabiendo su destino y se lanzó nadando como cual tiburón. 

A veces me pregunto que gesto fué el que vió Tiburón en mi que se acercó con tal confianza,
por un minuto recuerdo, que pensé en lanzarme si a este se lo llevase el rió. 
 
Antes de la última pestañada siento como Tiburón duerme y me pregunto que estará soñando en éste momento,que pensará.
Es increíble como el ser feliz está en pequeños detalles y como es de fácil hacer nacer una sonrisa cuando se está dispuesto. 
 
De lo que estoy seguro, es que a Tiburón le encanta la leche, y que no hay nada más grato que llegar a casa y tomarse una rica taza de café con leche mientras éste disfruta hasta la ultima gota de leche de su posillo.

Se que no me equivoco al pensarlo y que me espera ansioso a eso de las nueve.
Tiburón sigue moviendo su cola, como la primera vez.

¿Quién es el culpable?


Y pensaste que venía andando, gateando, escudriñando las piedras, 
mientras los laureles pasajeros cumplen rutas traicioneras.
Es que los ojos bien puestos son lumbres por la noche y una mente galopante e irisada seca el frío de una noche, pero nunca apaga las velas. 
Mil destinos en carretas, 
mientras agujeros arrogados por caminos bien vistos son zancadillas por la espalda.
¿Qué sacas con derramar lágrimas en vestidos de seda?, 
si por dentro estás desnudo y se cuelan resbalando haciendo heridas. 
Palomas del palomar que secas del frío vuelan buscando el sol, 
yo seco de histeria te miro prisionero y me entrego a tu andar.
Amándote hasta las uñas y goloso en mi querer persigo como un niño mi destino, 
secando mis manos en fuego lento despierto entre los ojos sin calor y sin los leños. 
Perdido entre la lluvia y tapando el cielo con la sombra lejanía, 
me escondo entre aturdido por las rebeldías de la vida. 
Acunarme en el cielo, en el olimpo y en la tierra, saciándome de triunfos como a la sed de un montañero. 
Y en rebeldía la vida,
porque te persigo y me muerdo hasta los pelos, 
es que cuando más yo te quiero,
tú me haces caer en vuelo. 
Sin entender no pretendo morir y del vivir destinado hasta mí entierro, 
si cruzo los dedos por lo que viene es porque te ocultas en el misterio,
si cierro los ojos y te presiento vida,
eres un dulzor del dulce que logras tu amargura por la costumbre que me enreda y me enreda. 
Me pregunto,
¿Quién es el culpable? 
de la tristeza enorme, de mis ojos en agua y me duele tanto que me duele el alma. 
Como un perfecto idiota espero con el corazón,
pero éste también hiere,
¿Quién es el culpable?
y con la pena abierta lo digo,
que del ser feliz me desdigo. 
Dichoso seré un día en camino placentero espero,
no pierdo la fe y mientras no pierdo los sueños,
pasa el mundo y no me entero. 
Algunos invitan, otros reniegan, otros acusan, otros viven,
algunos sentimos,
y mientras caemos nos recogemos.
Nos ordenamos, nos inquietamos,
y mientras más nos preguntamos, 
nos quedamos cautivos sin respuesta más que el olvido. 
Me quedaré sentado digamos y cada vez más aislado, 
pero mecido entre guitarras y rancheras, 
entre mis ángeles y mis letras.