El galanero


En un país de gatos el amor también existe.
 
Quiero contar el romance de un gato pobre sin nombre,
que de amor moría cada vez que veía pasar a una linda gata por afuera de su casa.
Un día le saludo y le dijo ¡sabes que de amor me muero cuanto te veo!
la gata sonrojada siguió de largo y simplemente su paso siguió.
 
El gato más enamorado aún,
con su corazón hinchado haciendo un miau y después de unos ronroneos dijo al aire,
¡con esa gata me quiero casar!
 
Un día de esos,
perfumado hasta los bigotes compró unas lindas flores y unos bombones rellenos de atún,
estaba entusiasmado hasta la cola y esperaba muy galán que su gata pasara.
 
Miren la mala suerte de este gato,
que ese día la gata ni pasó, 
comió los bombones con una inmensa pena y las flores en agua las dejó. 
 
Un día de escritor se las dió, 
y quiso escribirle un lindo poema,
gastaba y gastaba las hojas, 
porque su amor decía el gato, 
no hay palabras que contengan, ni menos que interpreten lo que siento yo por ella.
El gato dormido de un momento a otro quedó, 
cansado por escribirle un lindo poema, 
ese día a su gata tampoco vio. 
 
Pasaron días de gatos y este como si una maldición tuviese,
a su gata no vio.
Le preparó grandiosos regalos, 
tenía los mejores discursos y siempre como un gato a su gata la esperaba ansioso de ganas,
y sin suerte al pobre gato algo siempre le pasaba. 
 
Este gato sin nombre que de suerte creo que no tiene mucha,
rendido de amor hasta los pelos, 
llorando hasta los mares, 
sin pescado que gustase,
un día enfermo.
 
Piensen ustedes que puede hacer un gato solo y pobre, 
que de amor prisionero estaba y ni la salud le acompañaba, 
que este pobre gato de la peor peste enfermo. 
 
Un día de lluvia en donde hasta los aguados no salen,
tocaron a la puerta de la casa del gato, 
enfermo sin fuerza para levantarse con gran esfuerzo la puerta abrió.
Grande la sorpresa para un gato sin nombre, solitario y pobretón,
que un ratón es su puerta tiritando apareció y con voz temblorosa al pobre gato ayuda le pidió. 
 
"Soy un ratón del país de los ratones,
de cola larga y estoy perdido, 
hace frío afuera señor gato y prefiero morir comido que de frió".

Un gato y un ratón, 
amigos aunque no lo crean,
el gato se mejoró, 
miren la suerte del pobretón, el ratón era doctor.
 
La peste que padecía el gato mejoro, 
pero enfermo su corazón tenía, 
el diagnostico del doctor decía "tiene enfermo el corazón de amor".

El gato se sincero y le contó hasta con lloriqueos que amaba a una linda gata,
pero del todo lo había intentado.
Con una sonrisa de ratón, 
y miren la suerte de este gato,
este ratón doctor guardaba un galanero, 
"si quieres enamorar, yo te voy a enseñar" 
mira que de ratonas, gatas, hasta perras, inclusos jirafas y todo lo que sea galanear es mi especialidad.

Al gato lo hicieron sonreír y es que hasta uno se reí de un ratón galanero, diminuto como un punto, pero de hablar decía mil cuentos.
Si lo que quieres es probar no hay problema para mí, 
yo solo quiero ayudar y que seas muy feliz.
Tú has sido un buen gato,
podría yo haber sido tu cena, me salvaste la vida y agradecértelo quiero. 
 
Con la boca abierta de gato y pasmado hasta los huesos, 
el gato quedo al ver al ratón galanero,
te pido mil disculpas y creo que me dejado llevar por las apariencias,
si lo que quieres es ayudar cúrame mi enfermedad que de amor a una linda gata me muero.
 
Ese día fue de noche y de trasnochar ni hablar,
que un ratón galanero a un pobre gato enseñaba a enamorar. 
 
Ya eres un galanero gato sin nombre, 
que de la lluvia me salvaste y la puerta de tu casa me abriste,
anda en busca de tu amor que ya sabes enamorar, 
simplemente abre tu corazón y sigue los consejos de este ratón.
Recuerda ser sincero y del caballero el mejor,
deja tu amor de galanero por tu amada, entrégale tu vida y hasle feliz. 
 
Como termina la historia y creo que adivinan.

El gato enamoró a la gata,
el raton galanero siguió su camino en busca de un día de lluvia y una puerta que le abriesen para a un gato ayudar.
 
Miren y no me creerán la mala suerte de la gata que enamorada viuda de un gato galanero quedó,
embarazada de veinte días,
y no se preguntan 
¿De que enfermedad el gato murió?.
 
El gato murió de la peor peste que nunca el ratón le curó,
miren como es la vida para una pobre gata que sola y enamorada quedo. 
 
Un día de esos de lluvia en donde ni los aguados salen, tocaron la puerta y ni adivinan quien era,
"Soy un raton del pais de los ratones, 
de cola larga y estoy perdido, hace frío afuera señora gata y prefiero morir comido que de frió". 
 
Miren al raton galanero que de amigo no tenía nada y de doctor era un charlatán, hizo tonto al pobre gato y a su gata quería enamorar.
No neguemos que era un galanero, 
pero si de algo este se olvido,
fué que los gatos más de una vida tienen y con los ratones suelen jugar.
Ratón galanero de cena esa noche en la casa del gato se comío.
 
Miren la suerte del pobre gato, 
que enamorado y con su gata, 
satisfecho de un galanero a todos engaño.

El pajarillo


El sollozo cantar de un pajarillo
que cantando conmovió mi corazón, 
cerró el cielo y dejó hasta triste el sol caído
tan caído que hasta el cielo oscureció.

Una luna a lo lejos escuchaba
con estrellas en un baile desde el cielo, 
de un sollozo cantar de un pajarillo
que con lágrimas fugases término.

Vino el mar, el oleaje y las olas
tan inmensas que no puedo descifrar, 
por la culpa del cantar del pajarillo
que hasta el triste mar hizo enojar.

¡Oh dulce pajarillo que me rompes el corazón!
cantaba el viento mientras soplaba,
 los árboles abrazados esperaban
que el pajarillo de cantar terminara.

Una lluvia irrumpió desde cielo
tan oscuro que del negro no ha existido,
si la tierra se ahogase algún día
el culpable sería el pajarillo.

Y de pronto el pajarillo dejo de cantar
cayó a tierra desde un árbol su hogar,
vino su madre abrió sus alas y lo entregó
al cielo inmenso al pajarillo cantor.

El pajarillo agradecido comenzó a cantar
ya que su madre la vida le devolvió, 
un dulce canto el pajarillo ahora cantó
cesó la lluvia y un sol inmenso apareció.

El pajarillo cantor alegre estaba
y con su canto hasta las flores bailaban,
vino la luna e invitó hasta el sol
bailaban todos al ritmo del cantor.

El dulce canto de un pajarillo
que si sollozo cantaba era de pena,
porque a su madre la extrañaba
mientras de hambre moría en la espera.

Mira la madre del pajarillo
le curo de hambre y de la tierra lo recogió,
porque no hay madre que no quiera a su pajarillo
ni pajarillo que la extrañe y sea cantor. 

Desde ese día se suele escuchar
un dulce canto de un pajarillo,
que tristemente un día canto
y conmovió a la tierra entera.

Con dulces cantos ahora el pajarillo
recibe el día y despide la noche, 
junto a su madre el pajarillo en su hogar
viven felices y suelen cantar.

Dedicado especialmente a Erica Loreto Soto González