Mi pequeña gran obsesión


Mi pequeña gran obsesión tiene la frente amplia, la nariz generosa, los labios alineados y una boca grande con encías anchas. Sus cejas son pobladas sin exceso, su pelo en volumen se lo lleva el viento y lo hace suyo. Es blanca con facilidad de serlo y colorearse, cuello quieto, lento, largo y un cuerpo delgado colgando firme de el. 

Sus pies son aplanados, estirados, dulces y hermosos, como sus manos hermosas que terminan en unas uñas encantadoras, simpáticas, perfectas y también hermosas.
Ojos de cielo mar y tierra, el color de los atardeceres se guarda en sus ojos, sus hombros son redondos, brillantes, espléndidamente hechos de porcelana. 

Su vientre firme, con un ombligo solitario gustoso de ser explotado, sus besos cariñosos, impávidos, venenosos y adictivos.

Sus curvas son más bien forzadas, su caminar de pasarela al mundo, su risa coqueta y seria, sus reaccionen duermen en el cubismo y nacen picasianas.
Su ternura es de cabeza al hombro, sus locuras de risas pegajosas, sus palabras de líneas suaves y silenciosas, sus penas rencorosas, sus alegrías de saltos cortos y sus recuerdos son sombríos.

Mi pequeña gran obsesión viaja a la velocidad de luz, es perfectamente perfecta e imperfectamente sin querer serlo. Mi pequeña gran obsesión piensa si supieran como piensa y sigue pensando, pero mi pequeña gran obsesión sorprende, te puede iluminar como dejar sin luz, te puede querer como dejar de querer, te puede volver loco mi pequeña gran obsesión.

Mi pequeña gran obsesión nunca dejará de ser mi pequeña gran obsesión y posiblemente pienso yo, que yo soy su pequeña gran obsesión. Mi pequeña gran obsesión,  tiene la obsesión de no querer ser mi pequeña gran obsesión y también  la obsesión de querer serlo.