Pensamientos desdoblados


Se buscan árboles que caminen para evitar incendios forestales. 

Al viajar, tocarte, acampar y civilizar tus senos, me nace la siguiente pregunta: ¿Mis manos son muy grandes o tus senos muy pequeños?

Me gusta cuando tu lengua invita a la mía y sale corriendo. 

El cielo ocupa el lenguaje de las nubes.

Las sonrisas falsas tienen tanta vida como las flores de plástico.

El que piensa que no tiene alas ni siquiera sabe vestir un sombrero. 

La melancolía hace navegar en su inmenso mar dentro de zapatitos chinos con síntomas de suicidio.

¿Por qué se esconde y duerme en el misterio la razón del existir?

¿Por qué los lápices decrecen y decrecen cuando van al peluquero?


Se buscan animales extinguidos para crear un planeta que existió y con gente que nunca nació. 

¿Porque el amor llega al corazón como un momento incontrolable cambiando todo a su paso? 

Me gusta estar cerca de los seres que más quiero y darme cuenta lo valioso que es el momento de soledad.

La inconformidad son los ojos de la envidia. 

Cuando se nos olvida que somos libres y que hay horizontes esperando ser conocidos comenzamos a ser infelices.

¿Habrá sido creada la mentira en un inicio por los que no olvidaron que existe la imaginación? 

El que sabe dar la mano sabe hacer el amor con los dedos.

La inteligencia y el conocimiento son como el agua y el aceite, solubles para los tontos. 

La vida es subjetiva, depende del estado de ánimo del mago y de la propia valoración de sus trucos. 

Simplemente escribo para no perderme y darme cuenta que estoy vivo.

En el jardín de la vida los hombres buscan las flores y se enamoran de ellas, algunos las cortan y encierran en floreros, otros las dejan ser ellas y disfrutan de la libertad de su belleza.

¿Como poder ser feliz en esta vida y no entristecerse cuando un perro callejero sigue tus pasos buscando compañía? 

¿Será el verde de tus ojos el que el sol ilumina para que exista el verde del prado y el sol en tus ojos? 

Tus pies son grandes raíces blancas apetitosas y en el mundo de los árboles cuando tus pies envuelven a los míos, somos un gran bosque.

Cuando navego con mi lengua por tu oreja me trasformo en crucero y hago visitas turísticas por tus diferentes puertos. 

Me gusta emborracharme con el vino de tus labios, desconocerlos y volverme a emborrachar con ellos. 

Camino en círculos fabricando agujeros en los cuales me escondo y pasa tiempo del cuál no salgo.

Quiero encontrar hogar en tu ombligo y deslumbrarme con los secretos que escondes en tus cosquillas.

La distancia es una enfermedad al corazón casi mortal, la esperanza el único doctor a cargo la controla con dosis de rencuentro. 

La nuca exigió sus propios ojos y se le entrego la intuición, los ojos antepusieron “Ver para creer”. 

Quien se esconde entre nubes pasa desapercibido, pero agoniza de soledad. 

¿Qué le falto al generoso que se convirtió en avaro? 

No por ser planeta tendré un solo sol y una sola luna en mi vida estelar.

Es más fácil descorchar una botella de vino con los dedos que taparle la boca a un engreído. 

El que presume ser lo que no es, se enfrenta a ser juzgado por sus propias lágrimas. 

El mejor regalo para ser feliz es un espejo. 

No confundir libertad con soledad ni menos el vino blanco del vino tinto.

El avanzar es la suma de los pasos elevado a los sueños, multiplicado por los triunfos y dividido por las penas.

Los que viven buscando terminan por encontrar lo que no quieren. 

Los mentirosos esconden tantas mentiras, que les produce Alzheimer. 

El ser humano vive especulando, no sabe a donde va, no sabe de donde viene ni menos tampoco sabe lo que quiere. 

La naturaleza es tan sabia que se convirtió en árbol, río, espiga y en millones de formas y solo los tontos no comprenden su palabra. 

El corazón y el recuerdo tienen encuentros prohibidos.


La mentira y la verdad son el equilibrio perfecto entre hacer los que se tiene que hacer y no hacer lo que nunca se hizo.

El que se va por la ventana sin decir adiós busca toda la vida poder decirla. 

Yo me baño todos los días incluso los feriados, para no tener la conciencia sucia. 

Al mirarme al espejo veo solo dos cosas, mi reflejo y un ser que se mira al espejo.

Sabe más el que se hace el tonto y escucha, que el que dice saberlo todo y tiene el tic del sí.

¿A quién le robo el aliento frío el viento? Será que los pájaros le enseñaron a silbar. 

¿Donde se esconde el horizonte por las noches negras? Será que a esa fiesta no nos quiere este invitar.

¿Serán dulces las lágrimas de fortaleza? Que las saladas se guardan en los saleros de la tristeza. 

¿Será el sol y la luna el mismo gran artista y solo este cambia sus trajes por el día y por la noche? 

¿Será el cielo de los que caminan al revés, el mar y el mar de los que caminan derechos, el cielo? 

¿Sentirá vergüenza la tierra que cierra las cortinas con la niebla para no verla desnuda?