Pensamientos Desdoblados 2


El peor amigo del corazón, es otro corazón que se hace el desentendido. 

Las tortas sin velas y los corazones desolados, son lo mismo en los cumpleaños. 

El cara y sello puede llegar a ser un problema sin solución para los indecisos. 

El póquer y la vida tienen el gustito de tener todo en las manos. 

Decídete entre fresas, guindas, frambuesas o cerezas, no hay nada más agrio que permanecer en el tutifruti de la línea de la nada. 

Las montañas se elevaron para que uno las suba y vea que hay detrás de ellas, lo mismo pasa con los problemas. 

Prefiero correr riesgos y sentirlos necesarios, que dejar de correrlos postergando mis necesidades. 

Se dice que los ojos lo único que no pueden ver es a sí mismos, lo mismo le sucede a los espejos y a los adormecidos en esta vida. 

Las mujeres y las faldas son perfectas en complemento cuando el viento sopla. 

Nunca me decido entre un buen té o un buen café, es por eso que prefiero el vino. 

No hay nada más solitario que un barco encallado y una lluvia que se aproxima. 

Algún día llegar{e a tener todo lo que quiero, para poder empezar a deshacerme de todo lo que no necesito. 

¿Serán las estrellas las lágrimas cósmicas de la luna en su llanto nocturno de soledad? 

Disfruta las estaciones de la vida como lo hacen las hojas de los arboles, que hasta en su otoño se les ve coloreando. 

Ese día le preguntaron al barquero ¿Para qué usas remos si tienes tus brazos?... se quedo un rato mirando el cielo observando unas gaviotas y no se le vio mas. 

Los pianos entre sus blanco y negros guardan todos los sonidos del mundo, si a estos les pusiésemos alas la gente los confundiría con verdaderas aves. 

Que no te mate la ansiedad, cuando la tranquilidad se te extravía sobre el puente directo a la ciudad de la alegría.  
 
El soberbio no se dará cuenta que antes de compararse necesita valorarse. 

No  existe persona humilde que no se sienta orgulloso de sí mismo en la intimidad.  

La libertad es solo posible cuando se entiende la lucha intima del deseo y del puedo. 

Cuando me canso de utilizar a las personas que tengo a mi lado, empiezo a quererlos. 

La guerra de los sexos comenzó hace años y la cama sigue siendo el escenario perfecto para la batalla. 

Cada vez encuentro que la luna está más cerca, o es el efecto de querer poseerlo todo junto a mí. 

Antes de querer estar acompañado, conócete a ti mismo, hay que estar preparado para saber utilizar quien se tiene al lado.  

¿Para qué tener tantas preguntas, si no se tienen las respuestas? 

Para tener fe en sí mismo, primero valora lo que había antes de que tú nacieras y segundo pregúntate ¿Que sería esta vida sin tu existencia?  

El silencio es la mejor respuesta, de los que no tienen preguntas en la vida. 

La felicidad es eso que andamos buscando y que confundimos cuando estamos tristes.  

Hay veces que hay que hacerse el desentendido para ser feliz. 

Que no se te olvide soñar con el camino, caminar sobre él y visualizar el final de este..... si quieres llegar a estar cerca del comienzo. 

La verdadera amistad nunca se pone en duda, el verdadero amor es incontrolable y la perfección no existe.

Si la muerte toca tu puerta, simplemente ábrele, dale un par de whiskies y muéstrale el camino a casa.

Mi genio se me extravió en algún lado y me da una rabia terrible no poder encontrarlo.

El amor y el dinero salen a actuar en las noches donde el amor se queda dormido y el instinto despierto. 

Mis nervios se comen mis uñas, mis miedos se comen mis sueños y mis dudas se comen mi vida.

Algún día será dijo el soñador, algún día vendrá dijo el paciente, hoy es el día dijo el triunfador. 

Cuando te sientas solo y quieras llorar, simplemente ríe, no hay nadie a quien darle explicaciones.

Estoy más que seguro, que no hay nada más seguro en la vida que la nada. 

La esperanza no se pierde, se pierde el tiempo tratando de mantenerla. 

Muchas veces  la soledad es la única compañera que es capaz de realmente escucharte.

El resultado de las acciones nunca será más importante que el esfuerzo que te llevo a ello.

Versos de calle


He subido 

He subido al árbol más grande que he encontrado sólo para mirarte y no perderte en esta lejanía,
veo como me extrañas paseando de un lado a otro y caes rendida amarrándote a la almohada, suspirando mi nombre, quedándote dormida, pidiendo poder despertar y solo verme a tu lado. 

Quiero que sepas que tú también puedes subirte al árbol más grande que encuentres, y verme a lo lejos como voy en busca yo de arboles que me acercan más a tu lado, y que me hacen mantener la esperanza en la sequía de tu presencia.

¿Qué mira usted caballero?

¿Qué mira usted caballero?
¿Dónde ha dejado los ojos?
¿Dónde ha puesto la mirada?
¿Dónde están vagando sus pensamientos?
¿Dónde transcurre su vida?
¿Dónde esconde esa mirada fija, que no me deja de mirar?

Mis ojos 

Por todos lados hay ojos que miran y otros que se cierran para no mirar,
bondadosos son aquellos, que saben apreciar y que saben disimular.

El lenguaje maestro lo tienen los ojos,
el lenguaje perverso lo tienen los ojos. 

Mi lenguaje son mis ojos,
estos hablan el lenguaje callado de las mil y una formas,
el lenguaje fantasioso, 
el lenguaje del futuro y el lenguaje que penetra. 

Mis ojos no mienten, mis ojos son los ojos de lo que yo he mirado, 
mis ojos le pertenecen al mundo, porque son creación de todo lo que me rodea y todo lo que quiere que yo lo mire.                                                                                                     

Ruedas 

Me gustan como giran las ruedas,
como giran y giran me gustan las ruedas de autos y  las de carretas.
Me gustan como giran las ruedas de camiones, de bicicletas y me gusta como giran las ruedas de todo lo que tiene ruedas.
Estas giran y me gustan como dan vueltas y vueltas,
como caminan y como lo hacen al caminar,
como persiguen a las de delante y como se quedan quietas para volver a girar. 

Si yo tuviera ruedas tendría ruedas chiquitas,
engrasadas serian mis ruedas,
y me gustaría mirarlas mientras me llevan las ruedas y que estas giren y giren por los caminos. 

Me detendría solo para mirar cómo se detienen y como vuelven a girar permaneciendo quietas y yo moviéndome en el tiempo.

El tío Hilario 

Nunca me he equivocado dijo,
y se ha mandaba al hilo más de las que se mandan los poetas.
Una vez cayó de lo alto y todo el mundo preocupado, pero él sabía cómo caer.

Todos hablaban a su espalda,
que este señor aquí, que este señor acá,
que dijo, que no dijo y nadie lo quería llevar y todo el mundo lo evitaba. 

Qué manera de hablar huevadas este señor.... ¿Tendrá alguna enfermedad?
Si podría haber sido campeón de los cien  metros planos en su juventud y tener el récord mundial por esos años....
Y si no fue un gran pescador, fue porque era el más grande de los cazadores. 

Yo me pregunto intrigado......
¿Se habrá puesto de acuerdo la gente para no creerle nada,
y el único que dice la verdad es él, el famoso tío Hilario?
 
Pailón jefe 

Bien alto el pailón con la retaguardia atrasa,
se cree jefe el muy lindo, pero de esos jefes que están llenos de estrellas y no de esos que son amigo, del amigo del jefe y no saben na.

Es que me mira muy pa´ abajo,
es que todo el día me siento observado,
y al final de cuentas el que más trabaja es el que menos gana.

Algún día me gustaría ser como mi pailón jefe,
de seguro que yo haría las cosas mejor,
de seguro que todos estarían contentos que yo fuera el jefe,
nadie estaría hablando a mis espaldas. 

Saben, yo no dejaría de ser el que soy porque soy jefe,
menos por quince veces de lo que hoy gano,
menos por unas vacaciones a Europa y esa casa que a fin de cuentas es una casa como la mía, pero mucho más grande. 

Sí, eso es lo que me diferencia del pailón de mi jefe al fin de cuentas.
Seguro que él tiene un viejo enano que es su jefe,
que lo anda mirando todo el rato y lo mira pa` abajo aunque sea enano.
Pobre del pailón de mi jefe que tiene que soportarlo y bueno, miren como son las cosas, también se cuenta que es amigo del cuñado del dueño y no sabe na.
 
Te sigo 

Me dijo: "te sigo por donde quieras"
Y nos prendimos unos Borbón de esos que toman los rockeros,
claro, presumía conocer el sabor a chocolate.

Quedo como piojo, 
pero como esos piojos borrachos, 
que le gritan al mundo hasta con la garganta y persiguen los baños y al otro día no se acuerdan de na.
Bueno yo casi, a punto, medio doblado, no borracho, pero sin vergüenza.
Solo un rockero, un verdadero rockero aguanta el sabor a  chocolate.
 
Paseíto 

Temprano como de costumbre un día domingo de enero, donde el sol golpeaba mi cara. Yo y mis millones de pensamientos acompañados al ritmo del jazz fusión que escuchaba, salíamos de paseíto; mientras las calles permanecían solitarias y un perro callejero dormía y entre abría sus ojos estirándose al escuchar mi pasar. 

Seguí algunos pasos y mire hacia atrás, el perro me seguía con su lengua afuera, moviendo la cola y mirándome con esos ojos de perro me decía: ¡espérame!

Lo miré como quien mira al no creer, y casi buscando con la mirada explicación desdije con mi cabeza y seguí mi paso. 
Unos metros más adelante me detuve en la luz roja de un semáforo solitario que un día domingo no descansa del trabajo, miré hacia un lado y sí, era él, con lengua afuera, moviendo su cola y mirándome con esos ojos de perro.
Después de pasear por la callecitas subiendo y subiendo como un ascensor con helio, me detuve en uno de esos cerros, en uno de cerros parapentes, en uno de esos que te entregan visiones.
Me senté con mis pensamientos a mirar a lo lejos, y el perro con ojos de perro, como lo hacen los perros, miraba de igual forma a lo lejos, descansaba su cuerpo y suspiraba como lo hacen los perros. 

De un momento a otro en la éxtasis del viaje interior, un ladrido despertó nuestros cuerpos adormecidos por nuestras mentes adictas,  y el perro con cara de perro exaltado miro de un lado a otro y como un resorte que cae en una cama de resortes corrió y corrió alejándose, y yo con cara de perro mientras se alejaba le dije ¡espérame!

Un par de mojitos y caminos de cal


Se tuvo que comer dos caricias dolorosas, es que el par de mojitos y un corazón como cactus, por culpa de una mujer recogida por el delirio de las locuras aspiradas, volátiles, parecidas a las esporas. 

Pero en el fondo si la ama y se le ve por los paisajes de calles de cemento cantando su amor en silencio, con los ojos como si fuera dueño de postales sonoras, en busca de campos verdes tranquilos.

Se puede ver en sus anteojos empañados el dolor que deja una obsesión femenina. Solo él y la soledad saben lo que es el disimular ante una mujer que guiña los ojos como maquina atrapa corazones a servicio de Cupido. 

Volverá a llover y la ventana no dejara ver aquellas margaritas que él sembró. 
Los días pasarán como pasan los pensamientos, como pasan los ¿Por qué?, como pasan los delirios estroboscópicos  y como pasan los días solitarios cada uno en su mundo; alimentando al musculo amoroso, intratable e inentendible.

Se volverán a ver y posiblemente las caricias sean más largas, menos dolorosas y compartan juntos la almohada de la discordia. 
La cual un día los separo en un rayo directo al alma de las circunstancias y los dejo a cada uno en su mundo ficticio enjaulando al corazón, para que después de un par de mojitos y caminos de cal, se encuentren quien sabe cuántas veces a madrugar la esperanza de un amor imposible.