Día de invierno

 
Llora el cielo
grisáceo 
y las ventanas
se empañan.
 
Las sabanas
se abrazan
a los cuerpos
que trepidan.
 
El viento
golpea
queriendo entrar
sin beneplácito.
 
Tus ojos me miran
me miran tus ojos
como por debajo
escondidos.
 
Mientras nuestros pies
se aferran,
se barajan
y se reconocen.  
 
Tu respiración
en mi respiración
choca
se procrea.
 
Te abrazo,
quedas en capullo friolenta
te afirmas
con tus muslos.
 
Me besas
con tus labios cálidos
incorporando
tu lengua mediterránea.
 
Adormeces la mía
que busca
se cansa
y vuelve a buscar por las diagonales.
 
Nos tanteamos
como si fuéramos avalanchas,
nos esparcimos
como si fuéramos magma.
 
Tus caderas
crecen,
palpitan
y se divierten.
 
Nos resistimos
investigándonos,
nos besamos
desesperadamente.
 
tus piernas
marcan las tres en punto,
luego medianoche  
mientras nos derretimos.
 
Hasta que resucitamos 
con los ojos abiertos
exhaustos
y la lluvia cesa.