No soy un poeta


Yo no soy un poeta
ni menos me disfrazo de erudito,
soy una marioneta
una simple y silvestre marioneta,
de millones y largos hilos que me sostienen
conexos entre ellos aquí, aquí, allá y hasta el infinito.

Nunca he pretendido ser poeta
ni  Homero ni Hesiodo,
tampoco me creo el bardo del pueblo,
siendo sincero
no entiendo que hace un lápiz con un papel
y voy a aspirar ser poeta.

Soy un guiñol
uno más del poblado, 
en perfecta extensión inmortal
naciendo de la sangre, de los callejones y las jugarretas,
criándome entre copas, entre piernas y amoríos,
cuestionando la muerte, el pasado y la existencia.

Nunca he pretendido ser poeta
ni menos vivir en parís
y protagonizar "la boheme",
ni dármelas de vate
cerrar mis ojos
y cantar a lo juglar mi poesía.

No quiero fingir que soy poeta,
pero escribo
y ando cantando,
mis ojos son los ojos del todo
los cuales se apoderan de mis filamentos
despertando lo que no soy.

Yo no soy un poeta
ni tampoco soy un bribón sin identidad,
soy lo que la eternidad siente y quiere que sea,
acá el poeta es perpetuo y yo soy su marioneta  
en estado de posesión cataléptico
disparando poesía por los poros.