Volviéndote loco, volviéndote viejo


Estás enloqueciendo, 
arrimándote a los precipicios,
cabalgando los caballos de Troya
y pisando más allá de la línea que separa al tren, en la ciudad agitada.

Ya las copas no son como eran antes las copas fíjate,
y esas fumaditas ya no son como eran antes las gloriosas fumaditas con los ojos cerrados,
es decir, 
claramente te vas volviendo loco de remate,
pero también señores te vas volviendo viejo por la vida.

El tiempo pasa y llegan los pesares,
la frase remarcada al oído como misil anti aéreo,
“todo se paga en esta vida”
aún zumbando en los oídos,
como si el ayer estuviera más presente aún.

Que más se puede hacer me pregunto yo,
que respirar tranquilo como lo hacen los respiradores artificiales,
que sin miedo a que nadie los engañe
cumplen su labor.

Te estás volviendo loco de viejo créeme,
o simplemente estas pagando lo que debes,
ganando lo perdido y perdiendo lo ganado,
o simplemente aceptando limosnas de la vida por los años.

La vida pasa como una película vieja y regastada,
sin permiso al retroceder,
y esos recuerdos que te importan ya,
si vives del pasado y el futuro fue el ayer.

Una enfermedad que afecta,
que te dice que aún estas vivo,
y que todo está permitido
menos olvidarse que se está vivo.

Puedes volverte viejo,
gruñón, cariñoso,
sabiondo
y desesperado. 

Llenarte de pastillas, jarabes
y  horarios sincronizados,
pero aún estás viviendo mírate,
qué suerte ser consciente y no perder el último tren.

Los errores del pasado,
y ya no estamos para esos trotes mi caballero,
le dices al jovenzuelo que no se quiere despedir,
fanfarreándole a la vida te das cuenta,
que recién estas empezando a vivir.

Tú te ríes de las vueltas
con una vida acuesta,
y pareces descifrar la vida
entendiendo lo que entiendes por vida, 
recostado sobre la almohada de la reflexión divina.

Ese sillón arrugado de la esquina que muchas veces miraste lejano,
ahora será tu tarima
ante el vuelo de los niños,
que se sienten a tu alrededor.

Recorre con cuidado y fíjate bien por donde circulan,
esos pensamientos de ciudadano abandonado que ya paso la primera cuesta,
que la vida te va a volver a sorprender, 
incrédulo, así es,
con locura, con vejez, o con eso que te hace volver a crecer.
 
Estas volviendo a vivir fíjate,
recién abriendo los ojos,
respirando por vez primera,
riendo para siempre como siempre pensaste en reír.

Añorando,
percibiendo,
imaginando,
llenándote de vida y llenando de vida a los que te rodean. 

Te estás volviendo loco fíjate,
viejo pillo realmente,
vivo,
más vivo que nunca.