Separación indebida al corazón por un padre que lo trasladaron al sur del país


Corrió detrás del automóvil, pero ya era demasiado tarde.

Desterrado miró hacia el fondo de la carretera que aún dejaba ver el último resquicio del Chevrolet Impala negro.

Pensó que aún Anita miraba hacia atrás buscando con sus ojos el ultimo adiós, por última vez y antes de dar la vuelta y regresar a casa movió su mano tiritona diciendo adiós, mientras en voz baja sus labios decían “te quiero”.

Aún por su cara se podían ver riachuelos de lágrimas y mirando hacia atrás sentada en el asiento trasero del Chevrolet Impala buscaba a lo lejos de la carretera a Gonzalo.

Pensó que aún este miraba y se despedía por última vez mirando como ella se alejaba.

Antes de dar la vuelta y sentarse recta a vivir una vida alejada de su primer amor, movió su manita tiritona diciendo adiós, mientras en voz baja sus labios decían “te quiero”.