Ha salido el sol


Ha salido el sol en nuestra habitación
las tormentas ya se escaparon
Y la brisa hoy rebota
sobre espejos aún mojados
por recuerdos marchitados
que esperaban estos rayos
que hoy nos pegan abrazando
nuestros rostros aún intactos
de querernos por los años
de mirarnos demasiado
como dos pequeños mundos
que se buscan como estrellas
y se pierden como mechas
apagadas por la angustia
de querer querernos tanto
como dos playas lejanas
con un mar en medio intenso
provocado por los miedos
que parecen sentenciarnos
a vivir encarcelados
a juzgarnos siempre siempre
hasta que ilumine el sol
y sus rayos nos acerquen.