Mi tercer diálogo


Hace veintinueve años que estoy por estos lados y mis recuerdos son vagos a medida que retrocedo en el tiempo, hay por ahí alguna imagen antigua, como esas fotos que tanto atesoramos y que si tienen un enemigo es el paso de los años.  

Sinceramente tengo que decirles que ocupo bastante tiempo en resolver dudas que me llevan a otras dudas, entrando al efecto dómino de las dudas, y que probablemente hacen que mi vida pase por etapas de altos y bajos constantes, no quiere decir que sufro de bipolaridad sentimental, si no simplemente que soy esclavo de mi pensamiento.

Estoy seguro que mi cabeza es la culpable de los tropezones y de los triunfos en mi vida, claramente no puedo dominarla, no quiero ser la casa que al final de cuenta no se construyo por el alto costo de inversión, y hay que decirlo que por estos días las cosas en el mundo se ven un poco nubladas, pero basta ya de andar por suelos piedrados y una cosa muy importante no invitar andar en ellos.
Como todos los que tenemos corazón, sufro con las injusticias, somos nosotros los capaces de cambiar al mundo y él que esté libre de pecado que tire la primera piedra, no hay nadie tan bueno, pero si muy malo.

Tus pensamientos pueden llegar a tener alas,
incluso pueden viajar a la velocidad que tu desees,
eso sí hay que saber manejarlos, 
….constantemente veo gente que se da cabezazos, unos contra otros
y yo trato de evitarlos, pero no puedo,
aturdido me caigo al suelo
y veo como el tiempo avanza
y veo como yo me quedo.