El número de la suerte


Parecía un día normal en la granja Stephenson. George Stephenson de cincuenta y tres años  y su esposa Rachel Stephenson de la misma edad,  junto a sus dos perros, Drago e Indus se disponían a dar un paseo  después de comer.

Ese día la Señora Stephenson acosado por un malestar estomacal decidió quedarse en casa,  por lo que George junto a sus perros fueron solos. “Caminamos cerca de tres horas y nos detuvimos en un pequeño rio que atraviesa el terreno a descansar, después decidí seguir un poco más hasta un bosque de almendros, con mi sorpresa que terminaría llegando a la carretera”.
Así es, George al pasar por el bosque de almendros, llegó al final del terreno que solo separaba con una valla la antigua carretera que va en dirección al pueblo montañoso de Big Rock. Tras pasar la valla y quedar sorprendido de haber llegado al límite de su terreno, George también se dio cuenta que estaba en el kilómetro ciento siete. “Era el típico cartel verde, se notaba por las condiciones que estaba, que llevaba años puesto ahí, simplemente decía kilómetro ciento siete”.
George al detenerse por unos minutos, vio su reloj y se di cuenta que llevaba mucho rato fuera de casa, sí que inmediatamente decidió volver, traspasó la valla y se dirigió en dirección a su casa. Pero fue en el mismo instante cuando dio la espalda a la carretera que por un estruendoso sonido voltió nuevamente. Sus ojos vieron el camión cisterna que manejaba  Robert Mc Adams totalmente fuera de control el cual finalmente volcaba y se detenía a solo unos metros.
“Corrí a toda prisa para prestarle mi ayuda, estaba mal herido, de inmediato llamé a emergencia y mientras llegaban traté de mantenerlo despierto”
“Cuando llegaron los servicios de emergencia  me puse más tranquilo, me sorprendió mucho que el cartel que marcaba el kilómetro ciento siete no estuviera, claro,  el camión estaba encima”.
Esa misma noche, George junto a su esposa Raquel,  hablaban de lo cerca que había estado de la muerte, reviviendo escena por escena lo sucedido. “Estaba totalmente impactado, no podía creer que un número le había salvado la vida”  dijo Raquel Stephenson.
Claro, George lo primero que recordó al  revivir la escena, fue que hace menos un año se había ganado más de doscientos millones de euros en el premio nacional de lotería con el cartón número ciento siete.
Desde de ese momento la vida cambio totalmente para George. “Hice un stop en el presente y retrocedí en mi recuerdo, me ayudé de la familia, de amigos y de fotografías. Estaba seguro que el número ciento siete era el de mi suerte y que tanto el evento de la lotería como lo del accidente no eran pura coincidencia”

-Corría el año 1958, un tres de abril y en la habitación ciento siete del hospital central nacía a las cuatro y doce minutos de la tarde  George Stephenson, lo peculiar era que la primera habitación que recibió su madre para el parto fue la ciento veinte y tres, pero por complicaciones del mismo el doctor por esos años encargado decidió trasladarla más cerca para estar más atento a sus cuidados.

-A los cinco años de edad y después de una visita a la casa de sus abuelos, Georgie como le decían de cariño sus padres, de un momento a otro se comenzó a sentir mal, sin pensarlo más sus padres lo llevaron de urgencia al domicilio del doctor más cercano, el cual vivía en la Avenida por esos años, Fourth Street número ciento siete, este le salvo la vida.

-El sueño de George era ser beisbolista, su padre lo llevó a probarse al club más famosos por esos días, el Red Horses, que un día al año hacia pruebas para encontrar nuevas promesas, tras esperar un par de horas tras la masiva convocatoria, George pudo jugar y quedar aceptado, el número de turno que le tocó fue el ciento siete.

-George conoció  a Rachel Stephenson antes Rachel Marshall, en la Universidad, en el aniversario ciento siete de esta.

“Me ha cambiado la vida al ver que un número ha estado presente en mi vida y a mis cincuenta y tres años recién me doy cuenta, me intriga seguir investigando, estoy seguro que el ciento siete ha estado presente más veces y lo estará”

Curioso caso el de George Stephenson, que nos adelanta que está preparando un libro con los detalles de sus últimos descubrimientos del caso, ahora queda en usted creer o no creer en los números, ya es sabido a base de la numerología la magia e importancia de estos en nuestra vida, tal vez saber cuál es su número secreto después de esta historia, no suene tan descabellado.