Mi amigo extraterrestre me dio la receta


Eran las nueve de la noche cuando el vendedor de seguros Facundo Carvajal se dirigía a su casa recorriendo  los  cien kilómetros de viaje que le quedaban. Esa noche la carretera estaba más solitaria de lo normal, además no había ni luna, estaba completamente oscuro como el comenta “Viajaba en un túnel negro, cuando de repente una luz muy brillante me deslumbró”.

Hace tres años atrás, Facundo Carvajal  recibía la gran noticia que tras su buen desempeño en la empresa se haría cargo de la dirección de la zona central del país, incrementando fuertemente sus ingresos, pero no todo fueron buenas noticias, después de tres meses de esto la esposa de Facundo muere fatalmente en un accidente de coche.
“Desde  ese momento mi vida ya no tuvo importancia, mi esposa lo era todo para mi, todo lo que tenía se lo debía a su apoyo incondicional”.

Pasaron los años y Facundo cada vez estaba peor, bajo nuevamente a su puesto de agente y  los antidepresivos y la crisis actual no lo dejaban ni dormir o por así decirlo, no veía luz al final de su camino.
“Estaba totalmente derrotado, ya no me quedaban fuerzas para vivir, en cierto modo esperaba que me pasara algo, no sé, por ejemplo que un camión chocara de frente conmigo, yo no tenía la valentía para quitarme la vida, pero lo deseaba más que nada, ya tenía el ultimátum de mi jefe que si no incrementaba las ventas me despedirían”.

A eso de las nueve de noche y aún con cien kilómetros por recorrer, una luz encandilo a Facundo, como el mismo dice: “No tuve miedo, pensé que podría ser un camión de cara, pero al mismo tiempo me pareció extraño, la carretera en ese tramo es totalmente recta y hubiera divisado mucho antes la luz si hubiera sido un vehículo normal que transitaba por la pista contraria”.
“Era una luz más que brillante, no me dejaba mantener los ojos abiertos y fue en un par de segundos cuando desperté en un lugar como digo yo de paredes blancas, tan blancas que parecía que no hubieran paredes y fuera todo luz.
Miré en todos mis sentidos, no tenía miedo, me sentía tranquilo, pensé que había muerto y que había tenido un accidente, fue cuando de repente apareció él. Me digo : "Soy Kui, tu ángel estelar”.
Yo me quede pasmado al verlo,  con sus grandes ojos celestes, su  pelo rubio, su piel blanca y su dulce forma de hablar, él es un ser de luz como me explicó  y todo su cuerpo estaba rodeado de esta.
Kui me comento que su labor era mantener en equilibrio las almas de los humanos en la tierra y que por estos tiempos los suicidios se habían incrementado fuertemente, simplemente  el cuerpo estaba haciendo posesión del alma y Dios o la gran luz como le decía, lo había mandado junto a otros hermanos a limpiar las almas.
Me comentó que el estado de conciencia del humano se perdía completamente al nacer simplemente para poder subir a un nivel más elevado, antes de nacer son muchas las almas que piden una oportunidad en la tierra y los humanos olvidan y desagradecen el estar vivos, viven en un planeta hermoso, y tienen la gran oportunidad de manejar su destino, si fueran conscientes al nacer y supieran la finalidad de su vida, sería como darles la respuesta en bandeja.

Hablamos largo rato de mi vida y me hizo darme cuenta de lo herrado que estaba al tener esos pensamientos negativos, que lo único que hacían eran hundirme.
Me hizo entender y estar más tranquilo al comprender un poco que la muerte es un simple paso y que cuando a mi me llegue podré volver a estar con mi amada esposa.

En los años que facundo ganaba dinero, compró un terreno del cual soñaba sería su negocio y  tranquilidad monetaria en la vejez, lamentablemente y tras nuevos estudios de suelo, se llegó a la conclusión que la tierra no era cosechable y que si lo fuera seria simplemente para plantar Cullara, una maleza típica de la zona.
Tras años estar botado el terreno, un día y ante la expectación de la gente de la zona, las maquinas empezaron a trabajar, nacía Kui una gaseosa a base de la maleza Cullara, que si bien no tuvo muy buena aceptación al principio, al pasar un par de meses estaba completamente agotada.
Kui ahora no solo tiene gran aceptación en su país de origen, ya ha desbordado los mercados extranjeros, haciendo tiritar a la famosa bebida de cola.
Por estos días Facundo lidera una de las compañías más exitosas de la actualidad, además maneja el mercado de la maleza Cullara principal aditivo de la gaseosa Kui, de la cual además de ser refrescante se le han descubiertos otros interesantes usos en la medicina.

En su último viaje a oriente  y tras sus famosas  charlas motivacionales, un espectador  le preguntó  cuál era el secreto de la gaseosa Kui respondiendo este:   “Mi amigo extraterrestre me dio la receta,  solo él y yo sabemos de que está compuesta realmente".
Muchas especulaciones se han dicho con respecto a esta historia, lo cierto es que sea como sea Facundo Carvajal encontró el negocio de su vida, en donde otros veían simplemente maleza.