Retroceder


Las cosas cambian
cuando mi lengua errata
ante la gloria misma del asombro decide retroceder,
como un tren al asecho
por los rieles pegados
cambiando el rumbo
de un conductor emboscado
decide retroceder.
No es lo mismo decir “aires”
que decir “sería” ni tampoco “rata”  que decir “atar”
o se te ocurre decir que es cosa de  “raza” pensar que se tiene suerte en el “azar”
al poder morder los “senos” de una costosa geisha  en respuesta de los  “sones”
que la misma  “zorra” golosa al dolor prolifera para ganarse el “arroz” de sus hijos,    
mejor “asir”
la “risa”  cambiando el rumbo
a veces es mejor mirar para atrás y recordar
que te dijeron que “eres” lo que gritaste la otra noche cuando fuiste sincero
¡“seré” un embustero”!
y me acuerdo que mi prima “Anita” muchas veces me dijo ¡“atina” tonto hueon!
Como pasa el tiempo
los años por el lado
los días entre las piernas
las horas las mastico
y  los segundos los reparto de 21 en 21 y me los fumo,
Es mejor “ajar” los hechos
que mirar por la “raja” de la puerta a tu vecina
y decir que fue tuya la otra vez,
decídete a  retroceder
en vez de seguir pa` delante
cuando  tus ojos pidan vacaciones en el pasado
y tu corazón parezca
un poco payaso
un poco engreído  
un poco tirano
y se ponga a mandar  penitas pa`  todo cuerpo.
“Atrás”
te dirán: ponte atrás yo estaba primero
cuando llegues a la cola de los hechos no olvidados
de los ríos que no se volvieron a secar
y pensarás que no ha pasado el tiempo
que todo es como antes
que huele a cazuela
que tienes 15 años
y que papá ha vuelto del trabajo,
que “sarta” de disparates
si pareces hasta tierno
y que no te pegue hoy la luz
que puedes florecer,
retroceder
en la vida retroceder se puede
pero no mescles vino con calentura y gambas con la viagra
ni corazón con primera cita
ni hasta pronto te llamo mañana,
una cosa es retroceder
y otra es no querer un pasado pensado para ti
retroceder para avanzar
esa es la cuestión
es cosa de propulsión,
maldito mimo que no habla ni en los funerales
pequeño niño de traje que firma talones cada vez que le piden ayuda
serena estará la playa
mientras un hippie cante con su guitarra los versos de algún poeta olvidado por la mercadotecnia,
hoy yo decido retroceder
para no cometer errores pasados.