Caída libre


Estoy cayendo
abro mis brazos
intento agarrarme
me es inútil por dios me es inútil
no hubo tiempo de reacción
ni momento crucial donde el héroe se salva por la fuerza que tienen sus dedos,
el roce
consume mi cara
mis cabellos se van al cielo
el miedo se va marchando
acá huele a muerto
ya es demasiado tarde
siento la tierra
sus raíces bebiendo mi sangre
mi piel pegada al rocío
mis huesos hechos arenilla y mis ojos,
mis ojos ya son de las marabuntas que se van en fila.
 
La oscuridad
te come más rápido que a una hamburguesa con queso, bebida y patatas,  
después de una fiestorra al estilo Rastafari,   
el tiempo se detiene
voy cayendo con sonrisa quinceañera
presiento que al golpearme contra el suelo
me levantaré
con típica expresión que se pone al decir “es la última vez”
y aunque nadie me vea y tenga cara de epicentro
me levantaré
para  gritarle a todo al mundo:
“He tropezado con la misma piedra
y he caído al mismo agujero”