Día tras día



Las botellas vacías al basurero
y mis malditos nervios también,
cabeza de candado
músculos fríos
articulaciones fritas
paseo con Candela,
el tabaco cada día está más caro
mi cartera parece inmensa  
y el jamón serrano me recuerda al charqui,
mis ojos y los del mundo:
la cara del universo,
que fantástica congruencia me comentan los arboles
que llegaron a mi lado de sorpresa
para irse de charleta 
por la aorta  y el eructo
y tras las risas y las configuraciones
vuelven a ser paisaje
y yo vuelvo a ser casa.
La estufa encendida
las calles vacías
la siesta hoy fue más larga
el coche esta averiado
y más que perder un ojo
lo atribuyo a un maleficio
a un virus de boca en boca
o a una enfermedad auditiva,
mañana bien temprano a comer cabezas
mascarlas
vomitarlas y volverlas a comer,
corbata más bien suelta
zapatos lustrados
el viento abre la chaqueta
sobrepeso de cinco kilos
y la xenofobia me resbala, 
en este mundo hay de todo:
muy simplones pero testarudos
muy risitas pero peluseros
muy patriotas pero contrabandistas
y yo me juego la vida
la mantequilla
las paltas
tu sonrisa
tus noches
tus mañanas
pero me olvide de sonreír
de besarte y contagiarte los labios
te pido perdón,
fue culpa del día a día
de aquellas heces caninas que no trajeron remuneración
del autobús que paso más temprano
del maldito que se yo te puedo decir
simplemente lo siento,
la ola de frio propone a mis manos quedarse en los bolsillos
contar las monedas
bajar la cabeza
y subirla hasta el cielo
pasando del mundo
y esperando de las nubes
señales sublimes,
objetos voladores no condimentados
amiguitos verdes no enfurecidos
súper poderes instantáneos tras una abducción amiga
y la buena nueva a la participación  en un plan ultra secreto,
me canso
la lengua barre el suelo
me vuelvo a conectar
sírvanse a participar
en el mundo perfecto,
no me entienden
y no me entiendo
sueño y adelanto
recopilo y desordeno
me estoy volviendo ibérico
alimentado con patatas como un buen sudaca
y  mañana pronostican
sonrisa matutina
y vuelta a casa para abrazarte
contándote que el mundo ha sido mío,
será otro día
si estamos tristones
con la perita pa` lante
y la candela creciendo
como crece su plato
su rabo y la gente que oye sus ladridos
soñando con tal vez
que llego a casa
me abrazas
y  traigo buena nuevas
déjame decirte amor que:
los problemas se han acabado
hoy podemos vivir el día a día.

Fatal final


Guantes de espinas
verdes que son negros
cuello de oro
sangre
blanca habitación
era y quedo azul
porque la chica
tenia antepasados nobles,
fatal final
el periódico en sus titulares
el pueblo se vistió de negro
para llorarle y gritar: No se la lleven!!
la policía busca en sus archivos
interroga e interroga
y los guantes verdes
parecen petrificados
avergonzados
quietos al borde del rio
mimetizados
con la yerba cruda
esperando que no suba el caudal
y se los lleve
por las corrientes de la injusticia
por el ahogo y la vibración de la última palabra en sus tejidos
por el nacimiento verde de su existencia asesina
por la inculpabilidad y el abandono…
Muere
muere delicadamente
transfórmate en el martillo del pueblo
 golpea mi corazón en tu ausencia
llévame contigo
muere
muere lentamente
vete a la puerta incógnita
al dolor pasajero
y no me veras sufrir
y no te veré sonreír si no es a mis ojos.
 

Candela


Cuando un caniche
encuentra la puerta abierta
deja las pulgas en casa
y decide conquistar
a la Fox terrier de la casa de la esquina…..
te invito a pasear
por el parque y si quieres
acá tienes mi cola perrita mía.
Llegó a casa con una cinta color rosa
con su carita que estoy seguro
que dices: pero que bonita!!

Me lamió la mano buscando cariño
se durmió a duras penas sin dejar de llorar
y yo la miro trasmutando
sus manchas a los parques
su silencio enigmático ante sus ladridos que inundan los espacios
el blanco que ganará la batalla por su cuerpo
sus piernas que serán largas
sus sueños de perros al calor de la estufa
y yo corriendo y corriendo
a ver si me alcanza
me muerde las piernas
le grito: Candela
y me mira la peluda
y sale corriendo y corriendo
y yo trato de alcanzarla.



Paella


Transcurro y transcurro
acercándome al pueblo,
a las risas valencianas y a su paella,
al garrofón,
al arroz del huerto que nace para bañarse entre azafrán y romero,
en piscinas plateadas que se guardan
en  aceite de oliva,
a esperas siempre de la próxima con ganas
vislumbrando sus erupciones amarillas que gritan:
¡Aun falta un par de minutos!
yo,
no como en plato
como un buen Valenciano
y peleo por el socarrat.

¿De qué color es tu casa?



Verde verdísimo inverosímil
marrón tierra de corazón fuego
azul cielito acuático
negro escondido esparcido
por los rincones
y blanco presente elocuente
al abrir las ventanas.

Columpios


La madre, el padre, la abuela y la nieta
bendita familia unida.
La abuela que no se olvida de su nieta…
y los columpios que te acercan al cielo mi hija,
tranquila que la luna ya lo estará....
cuando te enamores mi hija
cuando te enamores,
por  ahora duerme que mañana tienes que jugar.

Pensar


Pensar
que donde estoy es donde mis sueños y mi corazón me condujeron,
el cortinaje baila la danza de los ojos tapados por agua
y el balcón me espera con sus brazos de catapulta para lanzarme a Chile.

Déjate llevar me dice, déjate llevar
vuela buitre negro y convierte en cóndor,
pero no olvides por favor no olvides regresar a España,
que acá también te quieren.