Paella


Transcurro y transcurro
acercándome al pueblo,
a las risas valencianas y a su paella,
al garrofón,
al arroz del huerto que nace para bañarse entre azafrán y romero,
en piscinas plateadas que se guardan
en  aceite de oliva,
a esperas siempre de la próxima con ganas
vislumbrando sus erupciones amarillas que gritan:
¡Aun falta un par de minutos!
yo,
no como en plato
como un buen Valenciano
y peleo por el socarrat.