Canción nº 13 de plegaria universal


El que busca encuentra
hasta en la misma pena reina la alegría
la ciudad se despierta bostezando y bostezando
por las alcantarillas que esconden al pobre.

El que no llora no mama
de la teta siniestra que esconde el destino
porque en pedir no hay ni engaño
ni queso pal pan del mendigo.

Ciérrale la puerta a la muerte
escondiendo las llaves
y ábrele bien los candados
a los que suplican justicia.

Que tus lágrimas bañen
a los moribundos niños
que se acercan al sol
y se quedan de barro.

El que no tiene no tiene
y se cansa pidiendo
sollozando en sus sueños
una vida más justa.

El que nació chicharra
morirá tocando
y el que nació sin estrella
que se vaya parando.

En la mesa de casa hoy
caben más de 13 platos
y en el corazón de la tierra
ya no cabe ni un asno.

Hoy el pasto está más verde
y las bocas están manchadas
es la sangre del pueblo
la que derriba murallas.

Que aparezca “el justo”
y nos dé una explicación
de porque unos pocos
hoy tienen elección.

Hacia atrás van los ojos
y se nos deshace el cuerpo
encontrando el hoyo
pa` enterrar al muerto.

Las flores secas
se las lleva el viento
y en las fosas comunes
duerme el alma del pueblo.

Los bolsillos de pocos
por el sudor del resto
para comer las sobras
y quedar contento.

El mundo tiene pena
y este timo es más grande
que la cara de palo
de unos malos hermanos.

Ponte a cantar conmigo
si escondiste la risa
y el horizonte te promete
que mañana será un nuevo día.